miércoles, 7 de marzo de 2012

Tormenta


Hay libros que dan mal rollo. O muy mal rollo. Incluso algunos te dan un mal rollo terrible. Lo peor es que algunos de esos libros te piden a gritos que los leas, que te enteres de las malas noticias.
Guerras climáticas (Katz, 2011), de Harald Weltzer, es uno de esos libros. Utilizando como fuerza motriz el cambio climático y sus consecuencias (presentes y futuras) en la sociedad, y sobre todo en esa práctica tan nuestra que es la guerra, Weltzer hace un recorrido por temas muy diversos siempre con nuestra posición ante ella en primer plano. Así, y tomando como ejempos desde el genocidio judío o las matanzas de Darfur o la guerra en la antigua Yugoslavia, nos habla de la responsabilidad social y personal ante la violencia, de las nuevas formas de guerra, de cómo actuamos ante las presiones demográficas de exiliados, de cómo exportamos fronteras y de cómo el cambio climático se va a convertir en una fuente de conflictos (Weltzer señala que ya lo es), que los paises industrializados no van a poder evitar.
La cuestión sobre si el cambio climático es obra nuestra o no es secundaria. Lo que no lo es sin embargo es la sensación de urgencia que provoca la lectura de este libro y, lo que es peor, la sensación de que las medidas que se están tomando no son precisamente las más adecuadas. La sensación que queda es que, en opinion de Weltzer, los paises del norte, industrializados, no creen que ese sea SU problema, y hacen lo posible (desde trasladar fronteras para evitar entradas de desplazados hasta lavar su mala conciencia con el envío de ayuda) por que esto continúe así. La cuestión sobre lo que es una guerra climática y cual va a ser su influencia en el medio plazo es planteada con detalle, está apoyada en mucha documentación y los argumentos que se presentan son bastante sólidos. Ante ellas nos surgen muchas preguntas, ¿cuál es nuestra responsabilidad ante lo que sucede o va a suceder? ¿Cómo se puede detener una situación que está empeorando y que corre el peligo de volverse mucho peor, con todos los condicionantes sociales que esto conlleva?
Este libro no da respuestas contundentes a estas preguntas (y las pocas que da son como para echarse a temblar), pero no por ello no deja de ser necesario mirar con detalle lo que está sucediendo.

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