
domingo, 13 de enero de 2008
Desapariciones

domingo, 23 de diciembre de 2007
Ciencia en televisión
Claro que, al ver como se manejan Motos y Flipy siempre me surge la misma pregunta: ¿Cómo debe abordarse la ciencia en televisión? Esta claro que el medio televisivo no tiene nada que ver con el método científico sino más bien es todo lo contrario: se busca lo espectacular, la explosión, lo inesperado. De hecho, en El Hormiguero, Motos siempre recrimina a su compañero Flipy la falta de ritmo a la hora de visualizar sus experiencias. El ritmo no tiene nada que ver con la ciencia, pero sí mucho con que la gente no se aburra de ver manipulaciones más o menos estrafalarias y cambien de canal. No se que pensar de estos intentos. En este último caso, lo que más me gusta es, curiosamente, lo más anti-televisivo: el fracaso. Las experiencias fracasan muchas veces, el fiasco nos espera a cada esquina, y esto es algo de lo que tenemos que ser conscientes. Si comparamos con aquellos momentos en los que aquellos que aparecen son magos haciendo sus trucos, podemos comprobar que éstos nunca fallan: la magia es una ficción, y como tal se ensaya mil veces hasta resultar creible. Así, el fracaso en los experimentos de Flipy nos dice que lo que se hace, o bien se ha hecho mal o se ha errado en su misma concepción. Por causas de tiempo, repetir o explicar lo que no ha salido no es posible y la sensación que así se transmite es más la de una chapuzilla que la de que el experimento no se ha ejecutado correctamente. La falta de tiempo, el ritmo, hace también que las explicaciones de los diferentes fenómenos estudiados resulten también muchas veces completamente incomprensibles, y aunque se logre el efecto buscado y la gente se asombre ante lo que ve, su misma falta de explicación lo convierte todo en una especie de truco más y no en lo que se busca.
Además, a veces sucede que se cometen en un programa o una sección científica, una de barbaridades, imprecisiones o simplemente, burradas, que dan mucho que pensar sobre sus guionistas.
La verdad es que echo de menos programas como el prehistórico 3, 2, 1, ... Contacto, tal vez por que al menos lo que se proponía era llevar a la práctica pequeños experimentos y aprender algo de ellos. Ahora somos meros espectadores y lo que se nos muestra lleva necesariamente un envoltorio brillante y llamativo por que con la simple curiosidad no es suficiente.
En fin, creo que, aunque estos programas no sean todo lo que deberían ser, al menos están ahí y muestran que hay mucho ahí fuera que nos es propio y que resulta interesante. Suerte a todos.
sábado, 27 de octubre de 2007
El sistema periodico

Pocas veces he encontrado libros que sean capaces de combinar el rigor de la discusión científica sobre un tema concreto junto con la belleza de la creación literaria. Son reglas distintas las que juegan en estos campos, la creación pura y la discusión clara y precisa para plantear y resolver problemas científicos. Pero a veces encuentras algo en un punto intermedio entre esos dos extremos, algo que posee belleza, rigor, una extraña comprensión.
Todo esto, junto con una visión del dolor y de las tragedias cotidianas y muchas cosas más se esconden en El sistema periódico, libro de Primo Levi editado por El Aleph. Levi, además de escritor fue químico, judio y superviviente de Auschwitz (historia ésta que contó en Si esto es un hombre) y además trabajó buena parte de su vida al frente de una fábrica de pinturas. En El sistema periódico, Levi repasa en un anecdotario-crónica, aspectos de su vida a la luz de su amor por
Un libro extraño, precioso, no un tratado de Química (aunque creo que debería de ser leído por los químicos), una suma de trozos de vida, que comienza con los gases nobles y recuerdos de los antepasados de Levi y su particular lenguaje y acaba con el carbono y una descripción magnífica de las raíces de la vida.
martes, 26 de junio de 2007
Contar la realidad. Descubrir la realidad.

Esta sensación de vértigo la he vuelto a tener al leer Un universo diferente, de Robert B. Laughlin, editado por katz. A pesar de una traducción que chirria un poco, las ideas que transmite este libro son tan buenas que uno se vuelve a su alrededor para comprobar que lo que nos rodea, aun siendo lo mismo de hace un rato, ya no se ve con los mismos ojos. El lenguaje está exento de tecnicismos y lleno de imágenes que ayudan a comprender muchos de los temas de los que habla. Como todos los libros de divulgación, con este uno se siente a veces muy listo (cuando cree que entiende perfectamente de lo que le están hablando) y a veces un burro sin solución (cuando cree que no entiende absolutamente nada de lo que le están hablando). En mi opinión ganan los buenos momentos y por ello recomiendo (vaya osadía, si ya nos cuesta leer, cuánto más un libro sobre ¡¡Física!!) este nuevo universo que, mira por donde, ha resultado ser el de siempre sólo que contemplado con nuevos y curiosos ojos.
jueves, 10 de mayo de 2007
Sagrado=Secreto

En fin, no se que será lo próximo pero mejor que Darwin no se entere.